jueves, 31 de enero de 2013

La Dama de Negro


Me gustan mucho los niños…

Sobre todo entre los 8 y 11 años, así son mas tiernos… son mas jugosos, sienten mas miedo.

Oh pero no creas que solo me gustan los niños…  tu ya no eres un niño y te veo desde hace tiempo, harás un buen banquete.

Te preguntaras de que hablo, o tal vez me conoces… soy aquel escalofrió en tu espalda, soy quien se alimenta y se nutre de tu miedo; aliméntame por favor, el miedo que creas es delicioso… por favor lee otro relato, conviértete en mi victima, siente ese miedo que sabes que nos encanta, asi podre visitarte esta noche. O ¿Por qué no escribes un relato mejor?, así dejas que otro sienta el miedo de verme llegar, se mi aliado, se mio… tal vez te conserve.

¿No me crees?, pero si yo te conozco… te encanta el miedo, sentirlo, infundirlo… si tu eres de los míos, tu aun no lo sabes pero trabajas para mi… no me crees, eso no me agrada, tal vez si te visite esta noche, mientras estas en tu cama, y sabes que puedo hacerlo, porque me has abierto tu corazón, te has rendido al miedo y eso nos encanta.

Descuida tu tenias razón y soy solo un invento de tu imaginación, no  puedo hacerte daño… hasta que esta noche pienses en mi.

Descansa … nos vemos pronto…



GoW

Seguramente conocen al personaje kratos de god of war... un juego bastante sádico y agresivo con bestias dioses titanes etc. Como un gran fan del juego busque algún room pirata para mi emulador de ps2 encontré uno del primer juego... era todo igual y termine de jugarlo pero cuando desbloqueo la última dificultad en lugar de llamarse dios(como es en realidad) decía real life sin pensarlo comencé y en lugar de la intro normal me pidió unos datos personales... nombre edad etc. Luego salta a una escena de video de una persona sentada frente a la pc pero no le di importancia... en el juego kratos parecía real y las dagas eran calaveras los monstruos eran personas muy bien gráficadas y la sangre era bastante realista... llegué muy fácilmente a la hidra pero cuando la mató y entro al cuerpo el capitán no esta pero igual puedo volver hacia la habitación... la puerta estaba abierta y cuando entro la escena de video me muestra a mi en lugar a kratos y a mi familia en lugar de la gente que mata... me asusté y apague la pc cuando bajo veo a mis padres y mis hermanos tirados en el suelo degollados y escrito con su sangre en la pared
GAME OVER

La Leyenda de la Hidra

Hercules contra la Hidra

Al llegar al pantano cerca del lago Lerna, sitio donde moraba la Hidra, Hércules cubrió su boca y su nariz con un paño –para protegerse de los humos venenosos– y tiró flechas de fuego para sacar a la bestia de su madriguera. La enfrentó con hoz en mano y la mató, tal como figura en algunas pinturas arcaicas.

Se ha precisado que esta criatura se veía favorecida por una reacción biológica: cada vez que una de sus cabezas era cortada, surgían dos más en su lugar. Esta cualidad era la expresión más acabada de la desesperación que generaba en cualquiera de sus adversarios, aunque no en Hércules.

Los detalles del enfrentamiento fueron narrados por Apolodoro. Cuando Hércules se convenció de que no podría derrotar a la Hidra valiéndose de métodos convencionales, pidió ayuda a su sobrino. Éste le propuso la idea –probablemente inspirada por Palas Atenea– de utilizar trapos ardientes para quemar los cuellos decapitados después de cada cercenamiento. Entonces Hércules se dedicó a cortar cada una de las cabezas de la Hidra mientras su sobrino quemaba los cuellos degollados y sangrantes.

Así, Hércules se enfrentó a la última cabeza, la principal e “inmortal” cabeza de la Hidra, aplastándola debajo de una gran roca que existía en el camino sagrado situado entre Lerna y Elea.

Sumergiendo sus flechas en la sangre venenosa de la Hidra, completó su segunda tarea.

Una continuación de la leyenda indica que luego de cortar cada una de las cabezas de la Hidra, Hércules bañó su espada en la sangre ponzoñosa y después quemó las cabezas caídas para que no pudiesen volver a crecer.

Por último, cabe mencionar que la Hidra es representada luchando contra Hércules en numerosas estatuas y esculturas. Muchas de ellas se encuentran en el Museo del Louvre, en París

Sólo en mi mente


Esto no es una historia de terror, ni mucho menos, podría decirse es una recopilación de mis memorias; fue la forma más adecuada que encontré para poder cuantificar lo que he venido experimentando desde que todo esto comenzó.
Se remonta a cuando tenía alrededor de 12 años y mis padres me obsequiaron mi primera computadora para que pudiera hacer trabajos escolares. La compartía con mis hermanas, siendo mi hermana mayor la que más uso le daba, pero yo rápidamente aprendí a usarla a un nivel mayor que ella. Junto con la computadora vino el internet y mi primera incursión a la red,  recuerdo cómo claramente mis primeras búsquedas me llevaron a conseguir dibujos de videojuegos que solía usar en ese entonces.
Un tiempo después bajo la recomendación de un compañero de clases, comencé a visitar páginas con historias de terror, cosa que se volvió adicción. Conseguí libros del género, algunos con supuestos rituales de brujería; recopilaciones de leyendas urbanas y enseguida por la pereza en algunas ocasiones que ocasionaba la lectura, también discos, mp3 o películas relacionadas. No pasaba un solo día sin que tuviera algo que me hiciera sentir temor, ¡y lo amaba!
Pasé toda mi secundaria en esto, y al principio sólo era así. En algunas ocasiones conseguía asustarme tanto que no lograba dormir durante toda la noche, pero lo disfrutaba; no me apartaba demasiado de la gente, no tenía problemas en la escuela así que no se me reprochaba la actitud. Siempre cumplía con mis trabajos y mis tareas, y mis tiempos libres se dedicaban de lleno a la lectura o la escucha de mis historias. El paso de los años no afectó mi actividad.
A los 17 las cosas se tornaron un poco más raras:  tenía la costumbre de acomodarme en un sofá en la sala y leer durante horas, al cabo de un rato mientras hacía eso comenzaba a sustituir aquello que me rodeaba por otras figuras vinculadas a historias que recordaba haber leído hacía mucho tiempo; transformaba ropa amontonada en un esquinero a un anciano de muy avanzada edad, con su espalda encorvada, vestido con una tela raída y con muestras de putrefacción, la misma que cubría la totalidad de su cuerpo a excepción de sus manos y parte de su rostro.
En la puerta del cuarto contiguo al mío se encontraba una cortina de manta caída que no acomodaba puesto que ese cuarto estaba en desuso, y siempre que cruzaba mi puerta me quedaba un segundo parado fuera de ella al confundir la cortina con un tipo recargado en el marco, cruzado de brazos con ropa muy al estilo de los 50’s, fumando. No le di mayor importancia a estas cosas, simplemente suponía que de alguna manera mi mente asociaba esas siluetas con las historias que leía; pero me parecía curioso cómo era que figuras tan simplonas como ropa amontonada y una cortina caída las percibiera como 2 personajes tan singulares y detallados.
Cerca de mis 20 años, o más acertadamente a finales de mis 19, comencé a escuchar voces, sumado a que cada vez era más común que divisara siluetas extrañas durante mis días. Por la noche, cuando me despertaba de madrugada me encontraba con una figura alta encapuchada sosteniendo un cayado y al mismo tiempo que se apoyaba en él. No había una sola parte de su cuerpo al descubierto, incluso la mano con la que sostenía el cayado se mantenía en la más profunda de las oscuridades, impulsada por el infinito abismo que se creaba dentro de su manga. Al principio cerraba mis ojos y al abrirlos nuevamente forzando mi vista para hacer un enfoque más fiel, aquella figura desaparecía,  pero pronto esto dejó de ser suficiente. Me veía obligado a encender la luz para descubrir que allí no había nada además de mi aparente desesperación expandiéndose hasta cubrir de lleno la habitación.
Las voces iban y venían a su antojo, llegué al punto de que incluso no  me percataba que seguían allí, siendo ya algo tan normal para mí; pero la situación se aceleró.
Me encontraba comiendo con unos amigos de mi trabajo en un restaurante al cual debías esperar una buena hora para poder entrar, o reservar, pero claro, ¿quién se tomaría la molestia de reservar para ir a comer hoy en día? Sobretodo un puñado de adolescentes que sólo buscaba hacer espacio para postre. Después de un rato conseguimos una mesa, comenzamos a comer y a charlar de cosas con poca importancia, y la escuché, una voz que me dijo y continuó persistiendo en que algo terrible acontecería, que debía escapar de ese lugar de inmediato y aun así me advertía que me alejara de las puertas, que pusiera distancia entre las ventanas, ¡escóndete!, ¡huye!, ¡aléjate! ¡Están aquí por ti! Se encuentran aquí para reclamar tu vida, para arrancarte el alma, no tienes oportunidad; pero aun así deberías esconderte. ¡Prepárate! Están por llegar.
Podía sentir cómo mi cuerpo se tensaba, mis ojos comenzaron a arder, sentí un frío recorrer mi nuca y bajar hasta mi cuello. Apenas noté que el acceso a la puerta principal quedó libre me levanté de la silla lo más rápido que pude y puse todas mis fuerzas en ordenar a mis piernas que se movieran.
Corrí, en verdad lo hice. Como nunca lo había hecho antes. Tomé conciencia de lo que hacía un rato después, sentía un hormigueo en mis piernas y una molesta vibración en mi bolsillo izquierdo; volví en mí y me percaté de que mi celular estaba sonando, sin saber durante cuánto tiempo, y atendí a la llamada. Recuerdo muy clara la conversación, era uno de mis compañeros, me preguntaba el por qué de haber salido corriendo, que si había tenido algún tipo de emergencia, hace más de 30 minutos que te fuiste, ¿está todo bien?
Me limité a responderle que me encontraba bien, que los vería el lunes en el trabajo. Después de aceptar mi respuesta y comentarme que estaba ahí para ayudarme si lo necesitaba, cortamos la llamada. Reparé en lo que acababa de decirme. 30 minutos, me perdí dentro de mi propia mente durante 30 minutos y había estado corriendo, sin parar seguramente, lo notaba en mis piernas. Necesité varios minutos para recuperarme y orientarme, estaba lejos, me encontraba apenas un par de minutos de mi casa tomando en cuenta que el camino a pie desde el restaurante es de alrededor de 1 hora y media.
Intentaba recordar, poner mis ideas en orden, pero los pensamientos y las imágenes no acudían a mi mente. Caminé el resto del camino a casa,  a esas horas eran pocos los que circulaban las calles. Abrí la puerta y me dirigí a mi cuarto, estoy seguro de haber visto sombras moviéndose en el fondo de la casa, pero estaba tan ensimismado en lo que había ocurrido que no me importó. Subí a mi cama he intenté despejar mi mente, sin darme cuenta quedé dormido entre suaves e incomprensibles susurros que no provenían de ningún lugar.
Todo detonó de una manera muy extrema al día siguiente. Me despertó el sonido que hacia mi teléfono celular en la mesa al vibrar a las 4 de la madrugada, aún no había ninguna luz que se pudiera filtrar por la ventana.
Solo abrí los ojos para ver la hora en mi celular. No quería recorrer el cuarto con mi mirada, estaba seguro de que no era el único en él; pero también sabía que no tenía más opción. Levanté mi rostro hacia la ventana y abrí los ojos bajo la suposición de que mi vista estaba algo nublada, luego entré en razón, eran sólo ellos de nuevo.
Allí estaba, esa enorme figura encapuchada haciendo trasluz en la ventana. Tenía miedo, a decir verdad estaba aterrado, y estaba cansado ya de esto. Decidí encararlo pero antes de que pudiera incluso pensar en qué decir una voz se disparó en mi mente.
Somos tuyos y por consiguiente te pertenecemos, como tú a nosotros. Seremos tu fin, mientras que tú serás nuestro principio.
La figura desapareció para mi pavor, cerré mis ojos y cuando los abrí de nuevo el cuarto estaba inundado de luz, había amanecido, y una vez más perdí la noción del tiempo. Me vestí, bajé y fui directo al cuarto de mi madre. Cuando entré estaba despierta, me acerqué a ella, la abracé y le conté lo que había ocurrido; me miraba escéptica, como si no pudiera decidir si creerme o no.
Al final lo hizo, después de todo ¿qué madre no le creería a su hijo cuando la mira a los ojos y le dice que tiene miedo un día antes de cumplir 20 años?
Pasé meses asistiendo a terapias, primero con psicólogos, después con psiquiatras; medicándome, en alguna ocasión a base del diagnóstico de personas practicantes de medicinas alternativas.
Ahora estoy bien, tengo 25 años y las alucinaciones continúan, son parte de mi vida, porque son parte de mí, tal como me lo dijo: serán mi final y yo su principio. Los veo cada noche y por las mañanas los escucho susurrar, en ocasiones siguen logrando que huya de algún lugar. He intentado terminar con mi miseria incontables veces, pero es como si no pudiera dañarme a mí mismo, las armas se vuelven inútiles en mis manos, el tiempo se detiene en mí cuando intento involucrar una caída o un accidente vial.
Mis intentos fallidos de quitarme la vida terminan en noches espantosas de un sufrimiento indescriptible, mi cuerpo se mantiene sano, pero siento debajo de mi piel cada golpe, cada corte y fractura que esos seres me hacen. He preguntado el motivo y me han dicho que fue porque yo los dejé entrar.
No sé cuál de las historias que he leído resultó ser real, no sé cuál de los libros de hechicería que tuve logró invocarlos, tampoco podría decir cuáles palabras pronunciadas siguiendo la sensación de miedo que me provocaba conjurarlas los llamó a habitar en mi,solo se que yo en algun momento escogi y provoque esto y que nunca sere capaz de escoger mi final.

Creepy Pasta - Las Puertas Del Infierno

Se dice que un  un niño llamado “Julián” vivía en una  donde unos científicos hacían experimentos determinar la profundidad aproximada entre el centro de la tierra y la zona de prueba. 
Un día los científicos dejaron de ir a la zona de pruebas y Julián decidió ir a averiguar qué había ocurrido que hizo que los científicos dejaran de ir a esa zona, cuando Julián llego a el campo de pruebas descubrió algo que lo dejo totalmente asombrado. Había un gran hoyo que al fondo de él se reflejaba una luz que lo dejo parcialmente ciego lo que provoco que Julián callera al fondo del hoyo, cuando termino de caer, llego a un lugar tenebroso en él había lava ardiente que llegaba a altas temperaturas, aunque Julián sentía el ardiente calor de ese diabólico lugar extrañamente no se quemaba sino que seguía sin ningún daño y sin quemones que le habría provocado las grandes temperatura de ese lugar, entonces Julián siguió caminando aterrorizado y de repente llego a un lugar donde estaban unas grandes puertas que parecía hecha con grandes cantidades de metal fundido, entonces se escucho una retumbante voz maléfica que le grito al pobre niño atemorizado 
- Bienvenido a las puertas de Infierno, desde ahora este será tu nuevo hogar. 
Dijo la malvada voz que le hablaba a Julián 
_ Quien eres y que quieres decir con mi nuevo hogar. ?? 
Respondió con un tono de voz casi apagado. 
De pronto se abrieron las grandes puertas y al tiempo que se habrían lenta y horrorosamente se escuchaban gritos de personas que parecía aterradas de estar en ese lugar. 
Desde ese día no se supo nada mas del niño llamado Julián y el hoyo que estaba en el campo de prueba del que había caído Julián fue cerrado por cuestiones de seguridad, pero algunas personas dicen que cuando un niño desaparece culpan al espíritu errante de Julian.

Puertas


Fui adoptado. Nunca conocí a mi verdadera madre, quizá una vez, pero era demasiado pequeño para recordarlo. A pesar de eso amé a mi familia adoptiva. Eran muy amables conmigo. Comía bien, dormía en una cálida y confortable casa, e incluso me dejaban acostarme hasta altas horas de la noche.
Déjame contarte brevemente sobre ellos: primero, tenemos a mi madre. Nunca la llamé «mamá» ni nada por el estilo; para mí era simplemente «Julia». No le molestaba que la llamara así, y hasta creo que tampoco se daba cuenta de ello. Fue una mujer muy amable, creo que fue quien recomendó mi adopción para empezar. A veces me colocaba a su lado frente a la televisión y acariciaba mi espalda con sus uñas. Era una de esas madres ‘hollywudences’.
Luego tenemos a papá. Su nombre era Ricardo, pero desde que llegué a casa nunca fui de su total agrado, así que comencé a decirle «Papá» en un desesperado intento por ganar su afecto. No funcionó. Supongo que no importaba cómo le llamara, nunca me amaría tanto como a su propio hijo. Una característica destacable que puedo contar de papá era su severidad. No temía golpear a sus hijos cuando hacían algo mal. Descubrí eso antes de que pudiera ir al baño correctamente. Y bueno…, ahora me comporto gracias a sus duros métodos.
Por último tenemos a mi hermana. Emilia era muy pequeña cuando fui adoptado, y ligeramente mayor a mí (aun así me gustaba pensar en ella como mi hermana pequeña). Nos llevábamos mejor de lo que cualquier otro par de hermanos podría. Siempre nos quedábamos hasta muy tarde platicando; ella haciendo gran parte de la plática, mientras yo sólo escuchaba porque la quería mucho. Era una gran casa la que teníamos, y a pesar de eso compartíamos habitación. Por mí estaba bien, amaba estar con ella y me sentía seguro a su lado.
… Pero todo cambió una horrible noche de miércoles.
Estaba en casa tomando una siesta cuando Emilia abrió la puerta de enfrente. El sonido de la puerta siendo empujada me despertó y caminé del cuarto a la sala de estar. Venía de su clase católica; al verme no hizo más que abrazarme. Tras ella venían Papá y Julia.
—¿Te gustó la siesta? —dijo Julia burlonamente mientras revolvía mi cabello con sus manos. Moví mi cabeza y bufé siguiéndole el juego.
Mi padre me miró ásperamente y con autoridad. Cerró la puerta tras de sí y colgó su abrigo.
—Sólo bromeaba… —gruñí en voz baja, estando seguro de que no me había escuchado; habría tenido un golpe como respuesta de ser así. Emilia pasó a nuestro cuarto y la seguí. Comenzó a hablarme sobre su día. Ya sabes, cosas de chicas. Después de su charla me sugirió que viéramos algo en la televisión. Al no rehusarme fue en busca del control remoto y yo brinqué al sillón para acomodarme. Ella rodó los ojos ante mi pequeño acto inmaduro, se situó a un lado mío y encendió el televisor. Emilia era del tipo de chica que en lugar de ver telenovelas y caricaturas, prefería ver Discovery Channel, Animal Planet o Natural Geographic. Me gustaban también. De hecho, eran los únicos canales que lograban mi total atención.
Cuando se hizo tarde Julia nos mandó a dormir. Nada más que un pequeño rayo de luz proveniente del alumbrado público iluminaba la habitación. No mucho. Esa noche, una y otra vez juré haber escuchado sutiles ruidos por fuera de la ventana. Una rama rompiéndose, hojas siendo pisadas… y todo el tiempo pude percibir el olor a sudor, y sangre. Mantuve mis ojos abiertos casi toda la noche.
Pero los ruidos de afuera desistieron poco a poco y el olor comenzó a abandonar mi nariz. Más tranquilo, cerré mis ojos.
Poco después de eso escuché un fuerte ruido del otro lado de la casa; me levanté al instante. —¡Hay alguien en la casa! —gruñí con una fuerte adrenalina corriendo por mis venas—. ¡Despierten! —Me situé en la cama de Emilia para despertarla y lo hizo. Tan pronto como se levantó y se incorporó en la cama, corrí a la alcoba de mis padres…
Papá estaba muerto. Su cuello se encontraba brutalmente abierto y de él se seguían derramando gruesos hilos de sangre. Se encontraba afuera de la cama, acostado en el suelo. Vi que el baño principal estaba cerrado, y —justo delante de él— había un hombre.
Un hombre… no me siento cómodo llamándolo así.
Era muy alto y robusto. Volteó su mirada hacia mí y me vio, esa fue la primera vez que lo observé más definidamente. Nunca lo olvidaré. Sus ojos eran grandes y perdidos en la lujuria y la ira. Tenía una barba descuidada de la que caían pequeñas gotas de sangre. Su ropa estaba sucia y su expresión era fría. De pronto volví a percibir el desagradable olor de sudor y sangre de antes, pero esta vez eran más abrumadores.
Me miró. Me miró y sonrió con sus torcidos y amarillentos dientes. Su sonrisa me desconcertó. Pensé que me iba a matar, pero volteó de nuevo hacia la puerta del baño despreocupado por completo de mi presencia. Estaba aterrado y no sabía qué hacer, comencé a gritar y llorar. Vi cómo derribó la puerta que era la única protección de mi mamá; vi cómo levantaba la larga hoja de afeitar que traía consigo, pero que se rehusaba a utilizar apropiadamente; y vi cómo abría a mi mamá en dos…
Entonces escuché algo, lo último que hubiera querido escuchar… Era el grito de Emilia, detrás mío. Esa monstruosidad apartó su mirada de mi madre descuartizada y la posó en mi pequeña hermana. Se levantó y caminó hacia nosotros. Mi hermana giró y corrió, y me encontraba petrificado cuando él me pasó de lado para ir tras ella. ¿Qué hacía en la casa? ¿No había evaluado la situación y huido?
Los seguí. Me imaginé que la mataría también, pero estaba tristemente equivocado. La agarró del brazo y tiró dejando claro quién estaba en control. Hice todo el ruido que pude, esperando y rogando que alguien pudiera escucharme y viniera en nuestra ayuda. No podía llevársela. No a ella.
Cuando pasó delante de mí me arrimé contra la pared y gemí en horror: «¿Por qué?». No respondió; en cambio puso su mano libre en mi cabeza, mientras Emilia gritaba por auxilio.
—Buen chico. —Me dio otra sonrisa torcida. Los seguí hasta la puerta donde él la arrastraba consigo. La abrió de un empujón, se deslizó a través de ella y azotó la puerta detrás de sí.

Ahora estoy sentado en la cama, con mis padres adoptivos mutilados, temblando y gimiendo en consternación. Él está afuera con mi hermana y no puedo hacer nada para ayudarla. Lo haría si pudiera, pero no puedo. Iría tras ellos en un abrir y cerrar de ojos, pero no puedo. Me siento aquí, mirando a mis patas. Si tan solo pudiera abrir puertas…

miércoles, 30 de enero de 2013

Mr Mix

¿Alguien recuerda un viejo juego de PC de la década de 1990 llamado "Mix señor?'' Es principalmente un juego que mecanografía, similar a Mario enseña mecanografía, donde usted tiene que escribir las palabras en una caja para hacer un chef (el titular Mix Sr. ) poner los ingredientes en un tazón.
A diferencia de la mayoría de juegos de escritura, sin embargo, este juego es famoso por tener una curva de dificultad demencial. El juego tiene un "palabras por minuto" requisito para cada nivel, al ser tan bajo como 10 en el nivel uno y un máximo de 85 en el tercero. Por nivel cinco, el requisito llega a más de 500, por lo que es efectivamente imposible seguir adelante.

Una de las principales cosas que la gente cuenta sobre este juego, inmediatamente fue la música de fondo. La música en el primer nivel era un patrón inquietante de gruñidos que iba haciéndose cada vez más fuerte como el nivel continuó, a menudo causando daños en los altavoces del ordenador primeros que no fueron diseñados para manejar volúmenes muy altos de sonido.

El segundo nivel tenía ninguna música en absoluto, y el tercero tenía lo que parecía ser una grabación de muy baja calidad de un secador de pelo que juega en el fondo. Los otros dos niveles tenían una muy fuerte y agudo zumbido en todo el nivel que causó graves daños en el tímpano para los que lograron llegar tan lejos.

Otro aspecto inquietante del juego fue el diseño del propio Sr. Mix. Era un grande, de cara redonda, el hombre gordo con grandes ojos redondos y brillantes y manchas rojas en las mejillas.

La mayoría de los niños que las reglas del juego informaron tener pesadillas vívidas de Mr. Mix hablándoles en voz baja, ronca y amenazándolos de no hablar de algo. Sin embargo, ninguno de ellos pudo recordar exactamente lo que era.

Un psicólogo que vio a muchos de estos niños reportaron haber sido perturbado por la gran cantidad de terror en los rostros de los niños mientras relataba los detalles de la pesadilla.

Muchos de los niños rompieron a llorar en el proceso, rogando por sus padres para "salvarlos". Sin embargo, sin relación directa con el juego en sí mismo podría ser determinado por estos pocos casos, como no todos los niños que sufren los mismos efectos adversos.

Por razones obvias, este juego no se vendió muy bien. Se mantuvo en una relativa oscuridad hasta hace unos años, cuando los hackers PC apoderado de una ROM del juego y empezó a cavar a través de él.

Uso de software de memoria de hacking, lograron descifrar el código del juego sin pasar por el quinto nivel imposible. Lo que encontraron, sin embargo, era extremadamente preocupante y ha causado muchos de ellos a abandonar la expedición por completo.

De acuerdo con los informes de estos hackers dejaron atrás, el juego se comporta de manera extraña si el quinto nivel se pasa por alto. El juego se bloquea y se cierra violentamente, escribiendo un montón de archivos en el directorio System32 del usuario hasta el punto de que la RAM se llena casi por completo.

Estos archivos son los informes, cuadros de la gente con rostros horriblemente deformados, que aparecen a gritar de dolor y agonía con los ojos que parece estar sangrando por sus conductos lacrimales y su capa externa de la piel desgarrada limpiar en varios lugares.

Si el usuario intenta eliminar estos archivos, el ordenador se bloqueará y violentamente pantalla azul, causando un daño irreparable permanente en el disco duro del usuario.

Los hackers descubrieron que esto fue causado por un byte único en la ROM del juego que desencadenó cuando el quinto nivel se ha completado. Después de eliminar este byte, que fueron capaces de pasar al siguiente nivel sexta y final.

Por desgracia, todos los hackers originales se negó a discutir lo que vieron en el último nivel. Todos ellos llegaron a ser extremadamente paranoico y solitario, negándose a hablar de cualquier cosa relacionada con el juego y muestra síntomas asombrosamente extremas de estrés post-traumático.

La mayoría de ellos dejaron de ser capaz de formar frases coherentes dentro de una semana, y dentro de un mes, todos ellos desaparecieron. Todas las copias restantes del partido fueron destruidos.

A día de hoy, nadie sabe lo que había en ese juego que les causó daño psicológico tanto. Tal vez sea mejor así.

Dos años después de este incidente, un hombre fue arrestado después de intentar secuestrar a una niña de ocho años en una tienda de comestibles. A través de análisis de ADN y huellas digitales, el hombre fue identificado como uno de los hackers originales que vieron el último nivel del juego.

Llevaba un sombrero blanco de chef y tenía una mirada de inefable maldad y la locura en la cara. Cuando fue interrogado, el hombre se limitó a decir una cosa.

"Soy Mr.Mix. Shhh"...

Foto: Mr Mix 

¿Alguien recuerda un viejo juego de PC de la década de 1990 llamado "Mix señor?'' Es principalmente un juego que mecanografía, similar a Mario enseña mecanografía, donde usted tiene que escribir las palabras en una caja para hacer un chef (el titular Mix Sr. ) poner los ingredientes en un tazón. 
A diferencia de la mayoría de juegos de escritura, sin embargo, este juego es famoso por tener una curva de dificultad demencial. El juego tiene un "palabras por minuto" requisito para cada nivel, al ser tan bajo como 10 en el nivel uno y un máximo de 85 en el tercero. Por nivel cinco, el requisito llega a más de 500, por lo que es efectivamente imposible seguir adelante. 

Una de las principales cosas que la gente cuenta sobre este juego, inmediatamente fue la música de fondo. La música en el primer nivel era un patrón inquietante de gruñidos que iba haciéndose cada vez más fuerte como el nivel continuó, a menudo causando daños en los altavoces del ordenador primeros que no fueron diseñados para manejar volúmenes muy altos de sonido. 

El segundo nivel tenía ninguna música en absoluto, y el tercero tenía lo que parecía ser una grabación de muy baja calidad de un secador de pelo que juega en el fondo. Los otros dos niveles tenían una muy fuerte y agudo zumbido en todo el nivel que causó graves daños en el tímpano para los que lograron llegar tan lejos. 

Otro aspecto inquietante del juego fue el diseño del propio Sr. Mix. Era un grande, de cara redonda, el hombre gordo con grandes ojos redondos y brillantes y manchas rojas en las mejillas. 

La mayoría de los niños que las reglas del juego informaron tener pesadillas vívidas de Mr. Mix hablándoles en voz baja, ronca y amenazándolos de no hablar de algo. Sin embargo, ninguno de ellos pudo recordar exactamente lo que era. 

Un psicólogo que vio a muchos de estos niños reportaron haber sido perturbado por la gran cantidad de terror en los rostros de los niños mientras relataba los detalles de la pesadilla. 

Muchos de los niños rompieron a llorar en el proceso, rogando por sus padres para "salvarlos". Sin embargo, sin relación directa con el juego en sí mismo podría ser determinado por estos pocos casos, como no todos los niños que sufren los mismos efectos adversos. 

Por razones obvias, este juego no se vendió muy bien. Se mantuvo en una relativa oscuridad hasta hace unos años, cuando los hackers PC apoderado de una ROM del juego y empezó a cavar a través de él. 

Uso de software de memoria de hacking, lograron descifrar el código del juego sin pasar por el quinto nivel imposible. Lo que encontraron, sin embargo, era extremadamente preocupante y ha causado muchos de ellos a abandonar la expedición por completo. 

De acuerdo con los informes de estos hackers dejaron atrás, el juego se comporta de manera extraña si el quinto nivel se pasa por alto. El juego se bloquea y se cierra violentamente, escribiendo un montón de archivos en el directorio System32 del usuario hasta el punto de que la RAM se llena casi por completo. 

Estos archivos son los informes, cuadros de la gente con rostros horriblemente deformados, que aparecen a gritar de dolor y agonía con los ojos que parece estar sangrando por sus conductos lacrimales y su capa externa de la piel desgarrada limpiar en varios lugares. 

Si el usuario intenta eliminar estos archivos, el ordenador se bloqueará y violentamente pantalla azul, causando un daño irreparable permanente en el disco duro del usuario. 

Los hackers descubrieron que esto fue causado por un byte único en la ROM del juego que desencadenó cuando el quinto nivel se ha completado. Después de eliminar este byte, que fueron capaces de pasar al siguiente nivel sexta y final. 

Por desgracia, todos los hackers originales se negó a discutir lo que vieron en el último nivel. Todos ellos llegaron a ser extremadamente paranoico y solitario, negándose a hablar de cualquier cosa relacionada con el juego y muestra síntomas asombrosamente extremas de estrés post-traumático. 

La mayoría de ellos dejaron de ser capaz de formar frases coherentes dentro de una semana, y dentro de un mes, todos ellos desaparecieron. Todas las copias restantes del partido fueron destruidos. 

A día de hoy, nadie sabe lo que había en ese juego que les causó daño psicológico tanto. Tal vez sea mejor así. 

Dos años después de este incidente, un hombre fue arrestado después de intentar secuestrar a una niña de ocho años en una tienda de comestibles. A través de análisis de ADN y huellas digitales, el hombre fue identificado como uno de los hackers originales que vieron el último nivel del juego. 

Llevaba un sombrero blanco de chef y tenía una mirada de inefable maldad y la locura en la cara. Cuando fue interrogado, el hombre se limitó a decir una cosa. 

"Soy Mr.Mix. Shhh"...