Una noche de verano, entre sueños recito imágenes de dioses de otros mundos y inimaginables a la mente humana cuando mi cuerpo empieza a sentir un calor anormal incluso en esta época del año. El calor me hace despertar súbitamente. Me tomo un minuto para observar mi alrededor, una cama ajena y desconocida, un florero extraño, con una flor morada que jamás en mi vida hubiera siquiera imaginado que existiera. Me levanto lentamente, gracias al miedo que expresa el hecho de que tal vez mis piernas no sostengan mi propio peso. mi sorpresa es mucho mayor cuando me veo apoyado en la pared junto al florero. Al parecer mis piernas resisten un poco, pero no puedo poner demasiada carga sobre ellas, al menos no por ahora. Y ahí observo algo, una ventana única en su tipo, demasiado grande para mi gusto, su tamaño la hace extraña, casi grotesca. Por ella observo solo obscuridad,nada más sin embargo, siento que algo me observa a través de la ventana, no le presto atención... puede que sea solo mi imaginación ¿o no? Me esfuerzo en gritar, pero solo mi eco responde mis lamentos, al parecer resido solo en esta habitación. Todo me es tan extraño, tan desconocido, pero sin embargo, no siento miedo, si no curiosidad,más aún sigo sin poder quitarme esa sensación de ser observado. Me apoyo en la pared, para buscar un interruptor, quiero expulsar esta obscuridad de la habitación. quiero asegurarme que no hay nadie mas aquí, conmigo. Consigo arrastrarme hasta una esquina de la habitación, busco desesperádamente un interruptor con la palma de mis manos durante algún tiempo, ¿15 minutos? ¿1 hora? Para ser sincero, nunca se me ha dado bien los tiempos, tal vez eso explique por que siempre llego tarde a todos los lugares. Consigo encontrar un pequeño interruptor, el cual parece podrido o oxidado, puesto que no consigo activarlo a la primera, si no que es necesario para mi ser aplicar una fuerza que en otros casos resultaría incluso ridícula! Consigo encender una luz azulada, muy tenue. Lo primero que he logrado observar es mi pierna izquierda, la cual no solo se encuentra débil, si no que observo cortadas y magulladuras en ella, como si un animal salvaje la hubiera roído mientras soñaba. Con determinación arranco un pedazo de mi camiseta, la manga derecha, específicamente, para tratar de cubrir la herida, puesto que ya no sangra, pero esta expuesta al medio ambiente, y esto podría traerme consecuencias después. Cuando termino con eso, observo la habitación alumbrada, mucho mas tranquila, con un papel tapiz rosado, bastante bonito diría yo, si no me encontrara en una situación como esta. La cama esta cubierta en sangre y sudor que traspasa las colchas, y se deja notar. el florero que había observado anteriormente, se encuentra en una mesita de noche bastante alta, pero me llama la atención algo en la mesita de noche, es una pieza de papel doblado..."¡Una nota!" pienso. Me arrastro de nuevo a través de la habitación, para ir hacia la nota. Le tomo tembloroso con la mano izquierda, y la abro con las dos manos para simplemente leer la frase "Buenos días, veo que al fin despiertas, quisiera comunicarte donde estas, pero esto iría en contra de las políticas de la empresa. buena suerte" Y de repente le veo, ¡una puerta! con su reluciente marco rosado, me lanzo hacia la puerta, sin importar mi pierna, y en un abrir y cerrar de ojos, me encuentro junto a ella, levanto mi mano para abrir la cerradura, cuando de pronto, la puerta me azota y me lanza a lo lejos, doy un golpe estrepitoso contra la pared, mientras mi cabeza rebota en la pared, y mi vista se nubla, veo una sombra que no parece humana en el marco de la puerta, al ver esto pierdo la conciencia.
Despierto rodeado de un musgo extraño, en la orilla de un río. Esta noche no hubo sueños, no hubo exactamente nada. Me levanto de la tierra y lo primero que noto es mi pierna, al parecer mis heridas han sanado ó han sido sanadas de manera extraña. mis últimos recuerdos son de como esa cosa me estrello contra la pared, y me desvanecí. Me paro, y noto también que mi ropa es diferente, ahora visto una vestimenta de un trono café ó gris, no importa mucho. al estar de pie y examinar mi entorno descubro que ahora estoy en un bosque con arboles bastante extraños, algunas tan altos y con un tronco tan liso que podría treparse o otros arbustos tan bajos que pueden ser pisados con levantar un poco el pie. Merodeo por unos minutos por el bosque, yendo río arriba mientras busco una señal de donde podría estar. y de repente le oigo, un aullido que no es humano, pero dudo que animal podría producir algo así, es como el sonar de mil cuervos devorándose los unos a los otros combinados con risas maquiavélicas de otros reinos astrales, todo esto en un solo rugido. Esto me asusta, corro río arriba, corro como nunca lo he hecho antes. corrí durante horas y horas, intentado alejarme de lo que sea que hubiese hecho ese ruido. cuando por fin creía que estaba a salvo, me paré y en vano trate de trepar a un árbol, para ver que podría haber sido, de que estaba huyendo de manera tan siniestra, saber el que provoco una muestra de horror tan humana en mi. Cuando arriba de el árbol le vi. La peor bestia que puedas imaginarte con 6 pies, dos bocas, un pelaje rojo como la sangre y unos ojos negros y cristalinos como el agua de un arroyo puro. Era tan impresionante y a la vez tan grotesca que no pude evitar soltar un grito ahogado. al parecer, ella lo escucho, y me vio... hizo ese rugido otra vez, aturdiendome, haciéndome caer del árbol. Por el rugido, podría decir que es hora de comer.
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